Resulta curioso que cuanto más necesitamos la Esperanza que nace en Navidad, menos "Espíritu navideño" tenemos.
Vemos luces por la calle, en los escaparates, en los balcones, en el interior de las casas, villancicos sonando durante todo el mes en todos los establecimientos, películas exclusivas de Navidad... todo es rojo y blanco; Navidades muy míticas, como si nevara en todos los sitios o dejara de ser Navidad por no poder hacer un muñeco de nieve.
¿Cómo ver la alegría en todas partes cuando tu corazón llora?
Nos esforzamos para que nadie esté triste y solo en Navidad, disfrazamos los momentos de alegría impostada y tal vez, el mejor regalo para el otro, es dejarlo con su dolor, permitirle que lo sienta, hacerle ver que es normal sentir añoranza. Y no sólo por los seres queridos, que ese dolor lo respeta todo el mundo, sino por las cosas cotidianas. A veces estamos tristes y no hay un motivo aparente, simplemente todo se nos hace cuesta arriba y no podemos ni con nuestra alma, y no siempre es por haber perdido algún ser querido o por extrañar a alguien.
Al igual que en todas las demás épocas del año, puede que estemos en un momento de "bajón", o de introspección, que la vida no fluya como queramos, que nuestros seres queridos estén pasando por un mal momento y no sepamos ayudarles (cosa que aumenta todavía más nuestra preocupación).
Si el resto del año los dejamos que hagan su proceso, ¿por qué en Navidad debemos obligarles a ser felices?
A mí siempre me ha encantado la Navidad. En septiembre/octubre ya empiezo a comprar los regalos. Este año no he sentido esa inspiración y la verdad es que no hay razón aparente para que no me apetezca celebrar la Navidad, porque según he leído, una de las cosas que nos hace deprimirnos en Navidad, aparte de la añoranza de los seres queridos, es que hacemos balance del año y nos "obliga" a darnos cuenta de que no hemos cumplido la mayoría de las metas que nos habíamos propuesto, pero no es mi caso, porque comparado con el año anterior, e incluso con el anterior al anterior 😂, mi vida ha mejorado en muchos aspectos y mucho (cosa que voy a permitirme celebrar 😏); pero siento que esta Navidad va a ser diferente. Siento que probablemente esta Navidad me traiga como regalo una nueva enseñanza, un nuevo aprendizaje.
Y para colmo, vivo en Valencia, en plena Horta Sud. Y acabamos de ser devastados por la DANA. Ha sido duro. Demasiado. Es una sensación indescriptible, de impotencia, de no poder hacer nada para que la situación mejore, de gente que lo ha perdido todo, de personas que fueron a "rescatar" su coche y no volvieron, de olor a barro, a solidaridad... a esperanza en medio de la desolación 💔
Es un sentimiento que nos recuerda lo frágiles que somos.
Y entre tanto caos, ¿cómo celebrar la Navidad?
Está claro que nace la Esperanza, el Amor que salva el mundo y eso hay que celebrarlo porque además, es lo que necesitamos, pero, ¿cómo sentir la alegría que se supone que hay que sentir?; ¿cómo ilusionarnos con las luces cuando algunos todavía no tienen luz en su barrio?; ¿cómo pensar en regalos si ni siquiera tienes dónde comprarlos?; ¿cómo pensar en decorar tu casa si ni siquiera tienes los muebles? (eso contando que todavía tienes la casa 😥)
Ante todo esto, ¿Cómo se celebra la Navidad?
Sé que es complicado, que algunos querrán que se respete su dolor, otros querrán ver alegría aunque sea de lejos. Sé que la solución nunca va a ser a gusto de todos, pero es una reflexión personal que hago "en voz alta":
¿Qué se celebra en estos casos?
@lamiradadesofia
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