Hoy toca sanar a mi niña interior.
Me he dado cuenta, de que a pesar de mi edad, esa niña sigue viva en mí gritando cada vez más fuerte por ser escuchada. Me he dado cuenta de que mi comportamiento "infantil" a veces, de gustarme cosas como si todavía fuera pequeña, de coleccionar cositas como si fuera una niña, de ir a los columpios, de correr por la playa... son cositas que me estaban demostrando que mi niña necesitaba mi atención.
No he sido consciente hasta hace un rato.
Me he dado cuenta también de que esa niña que buscaba el afecto de sus padres, sigue viva en mí, buscando el afecto de "amores imposibles" sin valorar todo el afecto que ya tiene, porque aunque es muy querida, ella sigue sin recibir el afecto de papá y mamá, que eran sus importantes.
Esa niña a la que le sigue gustando el color rosa como cuando tenía 7 años, esa niña que sigue viviendo situaciones de abandono por no haber sanado la herida. Esa niña que sigue soñando con que un día todo será mejor. Esa niña que sigue buscando ese abrazo de papá que cura todos los males aunque no diga nada, ese abrazo en el que te escondes y el mundo deja de doler por un rato. Esa niña, hoy, por fin, me ha hecho entender cuánto necesita a la adulta en la que me he convertido. Esa niña que creía que papá se había ido porque no la valoraba, porque no era suficientemente buena, esa niña que ahora como adulta no sabe valorarse, le cuesta ver todo lo bueno que tiene, hace y aporta a los demás; esa niña que necesita hacer cosas por los demás para sentirse valorada y no se permite recibir de vuelta.
Esa niña me ha hecho ver que sigue en mí, pero que necesita sanar, expresar todo el dolor que siente para que yo como adulta, pueda seguir avanzando y viviendo nuevas experiencias enriquecedoras y no repitiendo patrones no sanados.
Esta adulta a la que le siguen encantando los peluches porque de niña dormía abrazada a ellos, esa niña que aprendió a hacerse a sí misma las trenzas, que no se ha permitido ser amada porque el amor no venía de donde ella necesitaba, esa niña que ha aprendido a hacerlo todo sola y que sigue sin querer ayuda porque sigue pensando que puede con todo sola, pero que al mismo tiempo sigue buscando ese abrazo en el que todo deja de doler por un ratito. Esa niña que ve un signo de compasión y lo confunde con debilidad, esa niña que ya no quiere crecer, que quiere ser niña y permitirse jugar, pintar y jugar con sus recortables. Esa niña que se quedó sin muñecas y ahora colecciona barriguitas.
Esa niña, hoy, me ha hecho entender que debo transmutar su dolor para ser feliz, para que mi cuerpo deje de ocupar el espacio que ella reclamaba de pequeña y que yo ahora sigo buscando en quien no me valora sin ver todo el amor que tengo a mi alrededor. Esa niña que ha hecho que hoy cambie mi café conmigo por un chocolate con churros con ella.
Esa niña, hoy, ha empezado a sanar.
Sé feliz! Y siempre, siempre, siempre... brilla desde tu esencia!
Nos vemos en el Camino! ⇒💙
lamiradapositivadesofia@gmail.com

