sábado, 29 de abril de 2017

Sofía y los días malos

Hola, chicas!!!
Aquí estamos de nuevo...
Hay días en los que es mejor no levantarse. ¿No lo habéis pensado alguna vez? Pues eso...
Hoy me he despertado confundida. Llevo ya días dándole vueltas al tema de mi trabajo, de mis proyectos, de mi futuro y ¿sabéis qué es lo que me hace sentir mal? El no saber qué decisión tomar.

Hace poco empecé en un negocio multinivel por el tema de sacarme unos ingresos extra, y ahora, al cabo de seis meses, creo que esto no es para mí. Como yo siempre digo, yo no soy de vender, soy más de comprar... y así me va...jejeje.

La cuestión es que hoy han empezado a hablar todas las voces de mi cabeza, y la verdad, jamás pensé que pudieran haber tantas y hablar tan alto... Uuuufff! No había forma de hacerlas callar!!!: que si ya te lo dije; que si tú no vales para esto; que si otros pueden, tú también; que si has invertido un dinero y tienes que amortizarlo; que si qué van a pensar ahora; que si te vas a rajar antes de intentarlo; que si dejarlo sin intentarlo es de cobardes; que si cambias de opinión cada dos por tres... Casi me da algo!!!
Hablaban tanto y tan alto que ya no sabía a cuál de todas escuchar. Y lo peor de todo es que he llegado a pensar que todas tenían razón.
Me ha puesto de tan mal humor, que estaba enfadada con el mundo. Estaba enfadada conmigo por no saber qué quiero de mi vida, por pensar que a mi edad ya es hora de ir sentando la cabeza, por pensar que hay mil cosas que puedo hacer bien sin que me agobien, por querer hacer tanto y no llegar a nada...

La verdad es que es una sensación agobiante y agotadora. Para colmo, como parte de mi crecimiento personal, en los ratos libres me dedico a leer libros de autoayuda y el de hoy... vaya tela!!!! Era sobre la gente tóxica. He empezado a leerlo creyendo que identificaría a un montón de gente que me rodea y que son las “culpables” de que yo no llegue a dar el paso, a decidirme por lo que realmente quiero, a pelear por mis sueños. Y cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto que la persona más tóxica en mi vida ¡¡¡era yo!!!
¡Cuántas cosas he identificado en mí que me han hecho pensar!, ¡cuántas cosas de las que no te das cuenta y con las que creces e incluso aprendes a convivir!, ¡cuántos miedos!, ¡cuántas dudas!, ¡cuántos egoísmos disfrazados!, ¡cuánto daño hecho a mí misma y a los demás!, ¡qué baja autoestima!
He estado a punto de ponerme a llorar, y sinceramente, pienso que si lo hubiera hecho, hubiera liberado mucha carga emocional acumulada. Me ha costado asimilar todo lo descubierto. He estado a punto de dejarlo todo a un lado, meterme en la cama y esperar que mañana amaneciera de otro modo, pero como todo esto no ocurre, y si tú no haces nada por cambiar las cosas y actúas diferente, todo sigue igual día tras día, he decidido empezar a trabajar en mí misma y he hecho un plan de cómo evitar todas esas actitudes tóxicas y perjudiciales de cada a un futuro y a un presente, porque claro, todo esto, si lo demoras, cada vez es peor.

He hecho una lista de todo lo que tenía que cambiar, con una alternativa a cada una de las conductas y actitudes actuales tóxicas que tenía que modificar. Como es imposible cambiarlo todo en un día, he priorizado las que consideraba más peligrosas, tanto para mí misma como para los más cercanos. He decidido empezar a quitarme máscaras y ser más auténtica, más yo.
Me siento muy orgullosa de haber dado el paso y aunque sé que es difícil, me he propuesto luchar y hacer que las cosas pasen, en lugar de sentarme a verlas pasar, actuar mal y enfadada cuando no me gustan y seguir igual.
He leído que si yo no cambio, nada cambia; que no puedo pretender cambiar el mundo y a los demás si yo no cambio, que el mundo no está hecho para agradarme a mí, que debo dar lo que quiero recibir... así que me he puesto en acción y espero pronto ser una persona nueva y menos tóxica.

Y os preguntaréis, y ¿por qué Gloria nos larga todo esto hoy? Pues muy fácil, porque no quiero que cometáis el mismo error. Porque quiero que seáis personas llenas y felices y que luchéis por vuestros sueños.
Porque si al final hubiese hecho caso a mi voz interior de no levantarme hoy, no hubiera descubierto todo lo que tenía que cambiar; porque si me hubiera hundido más todavía al descubrir todos mis defectos, tampoco hubiera solucionado nada y mañana mi vida seguiría igual; porque de un acontecimiento negativo siempre podemos quedarnos con lo bueno, aunque sea poco; porque muchas veces, las peores circunstancias suelen ser las mayores bendiciones; y porque quejarse es de ser personas tóxicas; porque todo en lo que te centras, se expande y yo sinceramente, no quiero expandir más mi miseria.
Así que chicas, a levantarnos todos los días con una sonrisa a pesar del sueño, a mirarnos al espejo, aprender a querernos y valorarnos, a decirnos a nosotras mismas lo guapas y estupendas que somos, a no dar permiso a nadie para que nos amargue el día y a ser más grandes que los problemas.
Empecemos a trabajar en ser positivas, porque las circunstancias no las podemos cambiar, pero nuestra actitud ante ellas sí.
Propongámonos seriamente ser cada día un poco mejores que el anterior, fomentemos nuestro espíritu de superación y no dejemos jamás de luchar por lo que queremos.

Un abrazo fuerte!

@lamiradadesofia
lamiradapositivadesofia@gmail.com 

lunes, 17 de abril de 2017

Arriesgándome a ser auténtica

Hoy he decidido ser "auténtica". Ya sé que es una palabra que está muy vigente hoy en día, pero a la que pocos dotan de un significado en el que estemos de acuerdo; más bien, cada uno lo adapta a su situación. Pues eso es lo que yo he hecho. ¿Y qué es para mí ser "auténtica"? Pues ser fiel a mis convicciones, a mis ideas, a mis sentimientos, a mis experiencias... ser íntegra y coherente.

Así que hoy me he decidido a escribir algo que realmente me apetece compartir, no algo que "debo" escribir, o algo que los demás quieran oír.
Este post no va dirigido a nadie en particular, pero al mismo tiempo, a todos en general, y estoy convencida de que llegará a las personas a las que pueda servir de ayuda.

Y después de tanta introducción, ¿de qué va realmente este post? Pues con él simplemente pretendo compartir mis experiencias en el camino del crecimiento personal con todos vosotros. Y es que, se nos vende el mundo del crecimiento personal como algo fácil, de realizar acciones, de establecer metas y objetivos, de cumplir plazos, de centrarte (e incluso crear) tu propio micro nicho de mercado, de pensar siempre en positivo, cosa que se ha llegado incluso a desvirtuar llevando a cierta gente a pensar que los que estamos en el camino del crecimiento personal vivimos en plan "happy flower", pensando sólo en nosotros mismos y que somos seres egocentristas... y después de varios años años en este mundo, he podido comprobar que realmente no es tan fácil ni los resultados son siempre los esperados.

Aclarar que es sólo mi experiencia personal y que no tengo nada en contra del crecimiento personal, muy al contrario, todo el mundo debería trabajar constantemente en sí mismo, en crecer, en mejorar, en avanzar, en centrarse en ayudar a los demás y luchar por hacer un mundo mejor.
Lo que quiero comentar es que mucha gente comienza este proceso y no ve resultados. Algunos lo abandonan creyendo que es todo una mentira y un nuevo negocio y otros, a pesar de no ver resultados, creemos firmemente en ello y seguimos insistiendo. Matizar que lo no de ver resultados, es respecto a los objetivos que me había fijado, tanto a nivel personal como profesional, porque resultados han habido, y muchos y muy positivos.

El tema está en que hay gente que tenemos otros muchos aspectos que nos influencian y de los que no somos conscientes, y hasta que no los trabajemos, no podemos ver los resultados deseados en el plano físico. Como yo soy de mente inquieta, o como se diría hoy día: "hiperactiva mental", pues no he dejado de indagar y de formarme, descubriendo todo un mundo detrás de mis creencias y mi forma de ser. Y este "mundo" es el subconsciente, que todos sabemos que existe, pero al que nadie hacemos caso. He trabajado el tema de los bloqueos emocionales, situaciones vividas, que conscientemente hemos aparcado porque nos perjudicaban, pero que subconscientemente están ahí, aunque no nos acordemos de ella, y nos siguen perjudicando, aunque ni siquiera lo sepamos.

He descubierto también la magia de la gratitud y del perdón y he recibido el regalo de que la vida me pusiera delante a la gente adecuada para dar el siguiente paso en este proceso. He podido comprobar que todos hemos vivido otras vidas, y que lo que no hemos sanado en ellas, se nos sigue presentando para poder sanarlo ahora.

Y lo más importante, he podido conectar con mi Yo Superior, o como a mí me gusta llamarlo, con Dios, porque aunque a mucha gente le rechine, yo creo firmemente en Dios y en que somos parte de Él. Yo me considero Su hija en toda regla, aunque todo lo que he escrito no esté muy aceptado y no esté de acuerdo a las normas de la Iglesia. Pero es que yo no hablo de religión, sino de espiritualidad. Y, por fin, después de muchos años, me siento feliz de "hablar con Dios", de escuchar Sus respuestas y me siento dichosa de ser Su hija.

Seguiré ampliando estos aspectos en otros posts. Si algo de lo escrito resuena en vosotras, estamos en contacto.

Ten en cuenta que la vida es un espejo y te devuelve la forma en que la miras, así que mírala con mucho amor y autenticidad.


Sé feliz! Y siempre, siempre, siempre… brilla desde tu esencia!


Un abrazo! Y… nos vemos en el Camino!


Os dejo los enlaces al Podcast para ampliar este post:




@lamiradadesofia
lamiradapositivadesofia@gmail.com

El mensaje de la Oración en el Huerto de Getsemaní

Este año, asistir a la Hora Santa me ha costado más que nunca. Ha sido uno de esos momentos en los que llevas tanto dolor por dentro que es imposible de expresar en palabras.
¿Cómo acompañar a Jesús en su dolor si yo sólo pienso en el mío? ¿Cómo poder compararlo con el Suyo?
Y es que por mucho dolor que sintamos, creo que ninguno es comparable a saber que tu muerte es inminente y que es el sufrimiento el que te va a llevar a ella.

No obstante, una vez más decidí confiar en Él, entregarle mi dolor y compartir ese ratito con Él. ¡Jamás agradeceré tanto ese regalo!
Y es que yo iba con la intención, tal vez no consciente de regodearme en mi dolor,  y ya si eso, compartirlo con Él e intentar suavizarlo..., pero me encontré con la sorpresa de que el Evangelio, en el pasaje de la Oración en el Huerto de Getsemaní, nos ofrece una gran enseñanza para poder afrontar nuestros problemas. ¡Era justo lo que yo necesitaba! Ha sido tan reconfortante para mí, que me veo obligada a compartirlo por si a alguien más le puede ayudar.
Os cuento: En la Hora Santa desglosaron tres momentos de ese pasaje evangélico, tres momentos por los que todos, como seres humanos, hemos de pasar para poder superar un problema o una situación.

1 MOMENTO: PAVOR, ANGUSTIA, TRISTEZA 
Mc 14, 33: Tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan. Comenzó a sentir pavor y angustia y les dijo: siento una tristeza mortal. Quedaos aquí y velad”
¿Quién no ha sentido pavor, angustia, rabia o una enorme tristeza ante un problema o una enfermedad? ¿Cuántas veces nos hemos revelado contra aquello que la vida nos ponía delante y que no queríamos?
Nos sentimos fatal al experimentar estas emociones, porque suelen sacar lo peor de nosotros.
Ahora vemos que lo que experimentamos en esos momentos, es muy normal, son emociones muy humanas, emociones que hasta Dios hecho hombre experimentó.
La pregunta es: ¿nos vamos a quedar ahí? ¿vamos a seguir rebelándonos contra una experiencia que la vida nos pone delante?

2 MOMENTO: ACEPTACIÓN, CONFIANZA
Mc 14, 36: “Decía: ¡Abba, Padre! Todo te es posible. Aparta de mí esta copa de amargura. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres Tú”
Superados el miedo, la rabia y la tristeza, llegamos al momento de aceptación y confianza. Padre, yo no quiero esto, pero si tú lo has puesto en mi camino, Tú sabrás porqué. Conviérteme en una persona capaz de superarlo.
¿Me convierto en una víctima de las circunstancias? ¿Considero que es la “cruz” que me ha tocado vivir desde la resignación? ¿Acaso Jesús fue víctima de las circunstancias? ¿O tal vez cargó con su cruz para servir a un propósito mayor? ¿Nos da miedo aceptar esa cruz? ¿Creemos que no seremos capaces de superar la situación? ¿O confiamos plenamente en que si Dios nos la ha dado es porque podemos cargar con ella?

3 MOMENTO: ENTREGA EN LAS MANOS DE DIOS
Lc 22, 46: “Entonces les dijo: ¿cómo es que estáis durmiendo? Levantaos y orad para que podáis hacer frente a la prueba”
Si Dios ha puesto en nuestro camino una piedra es para que hagamos algo con ella. Podemos saltarla, rodearla, apartarla... pero algo tenemos que hacer.
Muchas veces ante una dificultad no sabemos cuál es el camino a tomar y eso nos envuelve en un mar de dudas. Generalmente decidimos desde lo que nuestro ego nos dicta, desde el aparentar, desde el qué dirán... y nunca salimos de la situación. Parece casi como que entramos en un bucle en el que se nos vuelve a presentar la dificultad: con otros nombres, otras personas, otros contextos y cada vez con mayor intensidad. Siempre vuelve a nosotros porque no hemos sabido afrontarla correctamente.
Pero... ¿Cómo realizar el aprendizaje, soltar la carga y seguir viviendo?
Jesús nos da la solución: orad para que podáis hacer frente a la prueba.
La oración es la solución a todos nuestros problemas, una oración sincera. Una oración de total entrega y confianza. Una oración de ponernos realmente en las manos del Padre. Una oración de total tranquilidad, no poniéndonos en Sus Manos diciendo “que sea lo que Dios quiera”, sino una oración que nos da la paz de decir: “Señor, estoy tranquila porque Tú nunca me fallas”. Una oración que nos da la seguridad de saber que un Padre nunca falla a sus hijos.

Espero que os sirva de ayuda en vuestra oración personal.
¡¡¡Mil gracias a la parroquia San Juan Bosco de Torrent por permitirme vivir esta experiencia!!!

@lamiradadesofia
lamiradapositivadesofia@gmail.com

Ser feliz a pesar de las circunstancias



Hay días en que ni todo el positivismo del mundo pueden aliviar lo que sentimos. Da igual lo que pretendas pensar, lo que pretendas creer que debes pensar... la situación es la que es.
Todos los autores que estoy leyendo que son expertos en el tema del crecimiento personal desde la visión espiritual, hacen hincapié en negar lo que ves, en mantenerte firme con la visión que realmente quieres crear, ver, vivir... tal vez por eso, todavía no he podido triunfar y decir ¡Lo logré! Y es que a mí me resulta muy complicado negar lo evidente, sobre todo cuando las circunstancias ya no son económicas o de tener un mejor trabajo, lo más complicado es cuando las circunstancias afectan a tu familia y desmontan todo lo idílica que podría ser la situación.
Estoy totalmente de acuerdo en lo que comentan todos estos autores y en que el hecho de poder ver lo positivo en cualquier situación por negativa que sea, es lo que te abre el camino hacia la manifestación de tu deseo, pero me es inevitable pasar mi etapa de duelo.
¿Será que soy muy blanda? ¿Será que no sé ser fuerte? Yo creo que más bien se trata de vivir cada una de las emociones que vamos sintiendo. De vivir paso a paso y crecer poco a poco, de experimentar todas las vivencias que podamos, de llorar cuando sentimos pena o impotencia, de gritar y enfadarnos con el mundo cuando vemos las injusticias que suceden, y después, cuando ya hemos experimentado y expresado la emoción, dejarla ir.
Soltar. Soltar y aprender a fluir con la vida, pero nunca guardarnos una emoción, porque cada una de ellas, va dejando marcas y cicatrices en nuestro cuerpo y aunque se trata de ser positivos  y de ver lo bueno de cada situación, tampoco queremos estar enfermos, así que yo apuesto por expresar y sentir las emociones para después poder gestionarlas.

@lamiradadesofia
lamiradapositivadesofia@gmail.com